Tras el anónimo firmado por "clínico", tan notoriamente difundido, Pilar Vázquez ha redactado esta contestación, no sin antes advertir:

"No tengo por costumbre contestar anonimos pero me dispongo a hacerlo ya que sé por otros compañeros que tambien han recibido este "panfleto". Pienso que es mi deber ser leal con la historia y con mis colegas a quienes me siento obligada y se merecen saber la verdad" Gracias y ya me direis. Pilar."




"He leído con atención el correo que me ha enviado y paso a responderle.

Me llama la atención que para vd. la historia comience en el año 98 como si anteriormente a esa fecha no hubiera habido ninguna actividad respecto a la búsqueda del reconocimiento de la Especialidad en Psicología Clínica por parte de las organizaciones e instituciones competentes. Me cuesta pensar que semejante ninguneo de la historia para justificar el como están transcurriendo los hechos, no se haga desde alguna oscura intención o supina ignorancia.

Tengo que informarle que tengo el número de colegiado 671 por tanto estoy colegiada desde el año 78-79 y que yo recuerde es en el año 82 que se aprueba la Ley de Reforma Sanitaria. Poco después de esa fecha se puso en marcha la modernización de las prestaciones de salud a los ciudadanos. Fíjese: En 1.983, como consta en todos los documentos de la época que parece no conocer, se puso en marcha el primer Programa PIR en la Comunidad Autónoma de Asturias siendo responsable de los Servicios de Salud Mental D. José García (por tanto una persona nada sospechosa como muchos hoy quieren hacer creer, de no apoyar a la Psicología Clínica) y tal logro se produjo en el marco de los procesos de transformación sanitaria en se estaban dando y con el expreso apoyo organizativo de la AEN (tampoco nada sospechosa de no prestarnos su apoyo) que por primera vez había incorporado a la Secretaría General de su Junta Directiva a Doña Begoña Olabarria (por tanto nada sospechosa de no apoyar este proyecto).

Detrás de este logro estabamos naturalmente un grupo de “YA” profesionales, que debido precisamente a que pisábamos profesionalmente cada día terreno sanitario (no como ahora que los que parece que lo pisan son los estudiantes pues son los que se manifiestan como si lo fueran cuando paradójicamente no se ocupan de sus planes de estudios en el sentido de un mayor peso de las asignaturas de clínica en los mismos y esto lo digo porque sólo se les oye decir “Psicología Sanitaria) vimos la necesidad de buscar un reconocimiento institucional a la especialidad que desarrollabamos para poder salir de la posición de “ayudantes” en la que ya entonces los psiquiatras que seguían modelos biomédicos y manicomiales, nos colocaban y que realizaban una atención tantas veces dañina para los ciudadanos que la recibían.

Buscábamos hacer una mejor atención a los ciudadanos a través de un modelo de atención novedoso en nuestro país pero ya corriente de peso internacional y que consideraba los problemas mentales desde una visión bio-psico-social más propia de la psicología que de la medicina (y por cierto no bien defendida por nosotros).

El COP trabajo y alcanzó objetivos con la AEN en esta materia de la Psicología Clínica a partir de 1.987. Había entrado en la Secretaría del COP Doña Begoña Olabarria quien asumió la responsabilidad de los trabajos y esfuerzos en torno a la Psicología Clínica para que ésta fuera especialidad.

El hecho de que los psiquiatras se colocaran ya entonces en esa posición de superioridad frente a los psicologos no era por otra razón que porque sin la inestimable ayuda de éstos, activos y comprometidos con esa nueva forma de ver y practicar la atención a la salud mental, la Reforma Psiquiatrica no se hubiera podido llevar a cabo.

Este ejercicio era sentido y practicado abiertamente por una gran parte del colectivo de psiquiatras que disparándonos a nosotros los psicologos y a la Psicología evitaban oponerse, a un grupo pequeño en comparación, de psiquiatras progresistas y vanguardistas que estaban comprometidos con esta nueva visión del enfermar.

Esa mayoría, vistos desde el vocabulario actual habría que denominarlos “talibanes”, no fueron capaces de arrumbar a los que abanderaban el cambio aunque si intentaron aislarlos disparando a los psicologos y colocándoles a estos en un lugar subsidiario y por eso menos temido algo que han seguido haciendo hasta nuestros días.

No podemos dejar de explicar a las nuevas generaciones, con rigor y el respeto que aquéllos profesionales pioneros nos merecemos, unos en modalidades de acción más visualizables y otros más en la sombra, el haber iniciado la búsqueda de un lugar de reconocimiento institucional y social para la Psicología Clínica hoy, acreditación conquistada.

Fué el momento también y así hay que explicarlo, si queremos ser legales y fieles con la historia, de la puesta de largo de la Psicología ya que a través de la Reforma Psiquiátrica, la Psicología (clínica) y con ella los psicólogos (clínicos), pasó del espacio privado en el que estaba a formar parte también del espacio público para la salud (insisto movimiento generado por los psicologos que estaban en la institución sanitaria). Fue un momento histórico, un gran espaldarazo.

Entre las personas que participaron abierta y activamente de este proyecto para resolver el problema en el que nos encontrábamos estaban muchos de los componentes de la Comisión de la Especialidad, entre ellos su Presidenta Doña Begoña Olabarria como ya he dicho y otros muchos a los que hoy se critica con descaro y con una gran falta de ética y responsabilidad tanta, que se es capaz, como ud. hace de anular un periodo histórico de trascendencia sin igual para el desarrollo de la Psicología y para su reconocimiento social e institucional.

Gracias a la posición que ocupó la Psicología o quizás por eso ocupó esa posición (no sabremos nunca que es primero si el huevo o la gallina) porque en la sociedad ya existía alguna sensibilidad hacia ella, lo cierto es que la demanda específica de ayuda fue teniendo auge. Este hecho disminuyó el poder social de la obsoleta psiquiatría de entonces, liderada por los psiquiatras más conservadores y recalcitrantes ante los cambios (algunos de los cuales a día de hoy no han variado un apice su posición). Dicho poder ya estaba un poco diezmado puesto que al no estar en la organización sanitaria general, no tenían el mismo reconocimiento social que otros especialistas y su actuación estaba empobrecida hasta el momento en que el valiente cuestionamiento de ese grupo pequeño de psiquiatras afrontaron la denuncia y la búsqueda de cambios en un ejercicio que llegaba a ser atentador a los derechos humanos. Esto es, no habían salido del gueto y ahora que podían hacerlo ya tenían “rivales”. Así comenzó la tarea de ponernos palitos a la rueda de nuestro progreso.

Nosotros trabajamos con competencia y compromiso, ampliando nuestros conocimientos para la ingente tarea a la que nos enfrentábamos y conseguimos formar parte del tejido social que nos dio su reconocimiento, aquél proceso que ud. Parecer haber entendido que se empieza a tejer en el año 98.

El punto culminante de esta actividad obstruccionista fue sin duda el recurso ante el Tribunal Supremo contra la Especialidad. Pero fueron cuatro los recursos contenciosos administrativos que protagonizaron los médicos: El Consejo Superior de Colegios de Médicos y tres Sociedades de la Psiquiatría conservadora desde y con el liderazgo de J.J. López Ibor. Pero también hubo dos recursos contencioso-administrativos contra la especialidad de Psicología Clínica de sociedades de la Psicología; fueron dos pequeñas y recién creadas entonces en Galicia, sin otro objetivo precisamente que el de actúar contra la especialidad. Nunca llegaron a hacer otra cosa que dichos recursos y proferir insultos a través de Internet. ¿Perteneció ud. a alguna de ellas?

Todos los recursos por suerte, los perdieron quienes los interpusieron, El Tribunal Supremo falló a favor de la especialidad de Psicología Clínica y no es que como dice el Sr. López Ibor que la guerra se gane en los despachos la guerra pueden ganarla si consiguen (y parece que hay ciegos como ud empeñados en ello), si consiguen dividirnos la razón es porque pelearemos entre nosotros y no contra ellos.

Hace referencia a que dicho Sr. Siendo asesor del ex Presidente Aznar consiguió…

No tengo más remedio que hacerme varias preguntas al respecto:

1. Dónde estaba el Colegio de psicólogos en ese momento (mire los nombres y apellidos de su Junta Directiva) para hacer algo más que la formalidad de enfrentar en ese tribunal a la Psiquiatría conservadora? Dónde sus convocatorias? No lucharon abiertamente movilizando entonces a los profesionales incluídos y sobre todo a los de la clínica, a los de las institución como moviliza ahora a catedráticos, profesores de universidad y estudiantes que en general no han visto y tratado a un paciente clínicamente durante toda su experiencia “académica”.



2. Un paciente psicótico, esquizofrénico, una PMD, un intento de suicidio, puede ser tratado de manera adecuada con los conocimientos y sin la experiencia de un recién licenciado o de un licenciado que no haya hecho una formación específica y afortunadamente tutorizada?



3. Un catedrático, un profesor, un estudiante, han pasado alguna vez por una Unidad de Hospitalización Breve por ejemplo? Han hecho una formación en servicios sanitarios específicos como hacen los PIR y sin embargo se manifiestan como si de grandes clínico se tratara?



4. Le parece egoísta que estos jóvenes que hacen el esfuerzo de presentarse a un fuerte examen de selección para el acceso a la especialidad, que hacen tres años de formación específica en servicios sanitarios acreditados para la formación de especialistas en Psicología Clínica, en el marco y en un modelo de formación de especialistas sanitarios de los más prestigiosos, defiendan no ser tratados y valorados curricularmente como aquéllos compañeros suyos que no han hecho el mismo esfuerzo y que recién licenciados, optan por otros caminos para su ejercicio, entre ellos abrir una consulta por ejemplo? Una opción legítima para cualquier licenciado pero sin embargo diferente.



5. Si como ud. Dice fue durante el mandato del ex Presidente Aznar y su gobierno, cuando el Sr. López Ibor consiguió dejar fuera a la Psicología como es que ahora no estamos disparando “misiles” contra ellos?



6. Por qué en estos momentos el COP de Madrid no esta denunciando en la calle que la Consejería de Salud de la CAM lleva más de 15 años sin convocar plazas de Psicologos Clínicos? Quieren profesionales sanitarios a los 50.000, 100.000 estudiantes de Psicología pero ¿dondé piensan informarles que hay plazas para que empiecen a trabajar? Cómo ni en la Universidad ni en el COP han planteado que es preciso acabar con la situación de una completa y total falta de planificación que hace que cada año se licencien en Psicología miles de personas? No se trata de una irresponsabilidad esa falta de planificación?



7. Por qué cree ud. que quienes convocan a la calle para alcanzar espúreos objetivos no lo hacen también para pedir más psicologos clínicos en el SNS y consiguientemente un aumento de las plazas PIR como vienen reclamando las asociaciones científicas más representativas y serias de la Psicología Clínica y nos preguntamos muchos profesionales que verdaderamente estamos interesados en que nuestra profesión tenga el reconocimiento y el respeto que se merece?



8. Quién le ha facilitado mi dirección de correo y el de tantos compañeros a los que ud. Y sus amigos han enviado masivamente este lamentable mensaje que debería ser objeto de intervención de oficio de la Comisión Deontológico del Colegio de Psicologos?



Comprendo que pueda haber un cierto rebote pero es que la acreditación de clínicos por excelencia la tienen aquéllos que han trabajado en suelo sanitario que es lo que pide el Ministerio pero es que los clínicos no pueden ser ni catedráticos ni profesores, ni… porque para ello se necesitan unos requisitos que no cumplimos. Todos dignísimos pero cada uno en su campo.

La pieza angular para entender lo que pasa radica ahí y toda la orquestación esta llevada a cabo evidentemente por una mayoría: catedráticos, profesores, directores de master, decanos y profesionales de la privada quienes parecen estar dispuestos fanáticamente a ejercer cualquier tipo de daño con tal de alcanzar sus intereses implícitos. Son ellos evidentemente lo que están cerca y pueden movilizar a los estudiantes.

Después de esto no tengo más que decirle que la insensatez y la tergiversación de la historia la hace ud. Que ni siquiera da su nombre sino que se parapeta tras el seudonimo de clínico y se permite entrar impunemente en mi ordenador, en mi vida personal para llenarla de esa malinterpretación histórica. “Con Roma ha topado”.

No quiero terminar esta respuesta sin levantar una bandera por el honor, la honestidad, el valor y la ética de la Comisión de la Especialidad y sus componentes a los que además nunca he oído ni visto ningunear la historia sino actuar con fidelidad a ella y que nunca han osado inmiscuirse en mi vida privada.

Espero que el tiempo que es sabio ponga a cada uno en su sitio y que los componentes de la Comisión de la Especialidad con su Presidenta a la cabeza tengan la oportunidad de ver restaurado el honor ese que ud. se empeña en mancillar.

Me reservo las acciones legales que pudiera ejercer contra ud y contra quien le proporcionó mi dirección de correo personal a quien yo no he autorizado a hacer semejante uso de ella."
Enviado por: juanfran en Jueves, 11 Mayo, 2006