La MESA GALEGA DA PSICOLOXÍA CLÍNICA ha hecho público el siguiente comunicado:

La Psicología Clínica está viviendo un momento crucial en España. Entre amenazas de diverso carácter (de las que algunas de las más importantes provienen de los sectores opuestos al progreso que anidan en la estructura de gobierno colegial), como disciplina científica y profesional hace valer su capacidad en diferentes ámbitos sanitarios del Sistema Nacional de Salud (SNS). Su incorporación al Sistema Sanitario (cuando éste aún no alcanzaba a denominarse Sistema Nacional de Salud) se produjo principalmente a través de la Atención Especializada de Salud Mental y de la Atención Primaria de Salud en el ámbito específico de la Planificación Familiar y de diversos servicios sanitarios de las administraciones locales.La inserción de sus profesionales hoy se encuentra en el subsistema de atención a la Salud Mental, y en el ya citado de Atención Primaria; pero su contribución y el beneficio asistencial y humano de la misma se extiende a otros servicios especializados que incorporan a los psicólogos clínicos a sus equipos sanitarios o demandan su cooperación a través de programas específicos: Oncología, Dolor, Rehabilitación , Cuidados Paliativos, Pediatría, Neurociencias, Traumatología, Genética,...


Recientes modificaciones en la definición administrativa y laboral de los/as psicólogos/as clínicos/as en el SNS han venido a satisfacer justas y antiguas reivindicaciones, y suponen el comienzo de un proceso de reorganización inevitable de su ubicación orgánico-funcional en las Instituciones Sanitarias, y en no pocas ocasiones y lugares serán la condición y el estímulo necesarios para garantizar la dignificación de su labor profesional.

Con el espíritu y las formas que siempre han presidido hasta el presente el progreso de la Psicología Clínica en España (diálogo frente a conflicto, actitud constructiva y sumativa frente a apropiación exclusivista del conocimiento o de los recursos del sistema, legitimidad de los razonamientos basada en las necesidades asistenciales de los/as ciudadanos/as y en la mejor forma de satisfacerlas, convencimiento frente a imposición, lealtad y franqueza frente a oportunismo) ha de iniciarse un proceso de reflexión y debate compartido con los profesionales y especialidades más próximas por historia y por objeto, con el fin de avanzar en posiciones que aumenten y mejoren la capacidad de aportación de la Psicología Clínica a la finalidad última del Sistema Nacional de Salud, al tiempo que canalicen satisfactoriamente el legítimo afán de desarrollo de los/as profesionales que encarnan nuestra disciplina.

Ese proceso no es evitable. Pero no ha de ser planteado sólo formalmente reduciéndolo a su dimensión administrativa. Menos aún se ha de hacer del mismo motivo para el conflicto. No tiene tampoco un objetivo predeterminado porque en el progreso en el debate y la reflexión ha de definirse la forma organizativa más satisfactoria para crear los marcos organizativo-asistenciales que potencien en la Psicología Clínica la generación de conocimiento y de su aplicación relevante a las necesidades sanitarias, ya sea en el nivel de Atención Especializada (en el subsistema de Salud Mental u otros) ya sea en la Atención Primaria de Salud (en la Planificación Familiar y en la actividad general de la asistencia sanitaria en ese nivel en el marco de los Centros y programas de salud en los que la Psicología Clínica posee una reconocida y significativa capacidad de aportación).

Rechazamos entonces tanto las posiciones simples y simplificadoras que están promoviéndose en determinados ámbitos de la Psicología Clínica y que defienden la creación de servicios sin más dilación ni debate, como las de aquellos profesionales que niegan la misma necesidad de la discusión sobre las transformaciones que han de realizarse como si parecieran no percibir el cambio operado en la Sanidad, la Psicología, el SNS, y las demandas ciudadanas en los últimos 25 años en nuestro país.

Es por todo ello que llamamos a que en todos los ámbitos en los que tiene presencia la Psicología Clínica se inicie el debate sobre la mejor ubicación orgánica de la misma en el SNS, sobre las necesarias condiciones de ejercicio profesional para posibilitar el despliegue de las capacidades de sus profesionales, y sobre las formas más adecuadas de construir la interdisciplinariedad en la intervención sanitaria en la que la Psicología Clínica realiza una aportación destacada.


En Santiago a 20 de junio de 2006

MESA GALEGA DA PSICOLOXÍA CLÍNICA

* ASOCIACIÓN GALEGA DE SAÚDE MENTAL
* ASOCIACIÓN DE psicólogos CLÍNICOS DO SERGAS
* ASOCIACIÓN GALEGA DE psicólogos INTERNOS RESIDENTES


Enviado por: juanfran en Miércoles, 21 Junio, 2006
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